viernes, 3 de octubre de 2014

Con túnica y moña

Club Los desmoñados

En el año 1910 encontramos una resolución de la Dirección General de Instrucción Primaria del 5 de febrero (entonces presidida por el antes Inspector General) en la que parecen confluir las preocupaciones de media década atrás, estableciendo el uso de túnicas de tela durante las horas de clase. 

La misma encuentra su antecedente en las escuelas alemanas de la época y se fundamenta -entre otras razones- en que "el uso de la túnica oculta las deficiencias de las ropas de los niños procedentes de los hogares menos 
afortunados , y suprime por consiguiente las resistencias de los padres a enviar sus hijos a la Escuela, cuando sus recursos no les permiten comprarles las ropas necesarias para presentarlos correctamente vestidos". 
Aquí se cree encontrar, entonces, un modo de encubrir la existencia de distintos estratos sociales, que se manifiestan en las diferencias de vestimenta entre los niños. parece nuevamente el recurso de la simulación como modo de sostener la apariencia de homogeneidad social y perturbar el acceso a la conciencia de la propia pobreza, en tanto generadora de sentimientos de humillación. Se reconoce implícitamente que el acceso universal a la escuela se haya ensombrecido por las condiciones sociales. 
La resolución sostiene expresamente, que "la túnica, en su uniformidad, permite obtener una igualdad completa ante los alumnos, haciendo cesar así los inconvenientes de las desigualdades sociales en la Escuela, tan perniciosas para sus verdaderos fines en los países democráticos".
Sin embargo pocas líneas más abajo hay un reconocimiento de que tal igualdad es sólo aparente, surgiendo la incertidumbre acerca de si es posible exigir el uso de la túnica en la medida que, a pesar de su escaso valor, implica un gasto más o menos crecido. Como resultado de tal cuestionamiento, se establecerá que su uso no sea obligatorio en ese momento. 
Las definiciones de la institución escolar se enfrentan entonces a una realidad social que a cada paso da muestra de su diversidad, limitando su papel al intento de ocultar la misma para neutralizar sus impactos y así evitar el conflicto social.



La resolución también se apoya en razones de carácter higiénico, sosteniendo que la tela de la túnica sirve de aislador para trasmitir o recibir el contagio de enfermedades infecciosas, utilidad y eficacia "que se comprueba a diario en los Hospitales y Sanatorios por los Practicantes que la usan". 
En tal sentido se solicita la opinión del Cuerpo Médico Escolar antes de resolver nada, dando un claro testimonio de la creciente incidencia que por esa época comienza a detentar el 'saber médico' y sus hábitos en las prácticas 
escolares. 
El 6 de junio de 1950 el Consejo Nacional de Enseñanza Primaria y Normal implanta el uso del moño de color azul marino para los escolares. La misma surge a iniciativa de la Administración Municipal de Transportes 
Colectivos de Montevideo por las dificultades que crea a su personal la variedad de moñas que se usan, ya que el mismo tiene instrucciones de conceder el "Boleto Escolar" a los niños que usen únicamente túnicas blancas y moña azul.
La resolución no ve impedimento para la generalización del color de las moñas como ya se alcanzó con la tela empleada en las túnicas, lo cual vendría a constituir un símbolo de nuestro imperativo democrático y evitaría los 
incidentes aludidos por la Administración Municipal de Transportes Colectivos, los que "por educación y cultura, el Consejo debe evitar que tengan su origen en la presencia de escolares en sus medios de transporte".
Aparece así, nuevamente, el cuidado en evitar el conflicto -en este caso en un ámbito microsocial cotidiano- y particularmente que la institución escolar pueda estar asociada a la emergencia del mismo a través de sus alumnos y símbolos distintivos. 
RESUMEN 
La utilización de esta vestimenta es “reciente” (también la que, obligatoriamente, debe usar el maestro). No proviene de la época vareliana aunque está imbuida de sus principios. Se inscribe en el período histórico de nuestro país que Barrán cataloga como “el disciplinamiento” (Historia de lasensibilidad en el Uruguay.).Veamos la génesis.La primera resolución respecto a la “vestimenta de los escolares” (de la Dirección General de Instrucción Pública) es del 6 de febrero de 1910: “se establece –sin carácter obligatorio- que losalumnos de las Escuelas Públicas usen túnica durante las horas de clase”. Se adjunta a esa resolución, un informe del Cuerpo Médico Escolar que señala:“...el uso de túnicas se ha establecido ya en nuestro país, con excelentes resultados, en Establecimientos públicos y privados,-como los Asilos maternales y el de Expósitos, y el Seminario Conciliar-,...”

En los fundamentos de esta resolución, el Dr. Abel Pérez relata que otro colega “había tenido ocasión de ver en las escuelas alemanas una costumbre que consideraba sumamente útil ehigiénica para los alumnos”.
“Esta costumbre (dice el Dr. Abel Pérez) tiene ventajas evidentes:
1º De carácter higiénico: Limitan el contagio de enfermedades infecciosas... La tela de la túnica mencionada sirve de aislador...” 
2º De carácter doméstico: El uso de la túnica oculta las deficiencias de las ropas en los niños procedentes de los hogares menos afortunados...”Este argumento es el más utilizado aúnpara justificar el uso de esta prenda. 
Como lo dice expresamente el texto, el uso de túnica no iguala:tapa las diferencias. No va a lo profundo, se queda en la apariencia. Estamos en el período deapogeo del batllismo (de José Batlle y Ordoñez) cuya consigna es la 
“atenuación de la explotación”,no su eliminación.
“3º De carácter pedagógico: La túnica, en su uniformidad, permite obtener una igualdad completa ante los alumnos, haciendo cesar así los inconvenientes de las desigualdades sociales enla Escuela, tan perniciosas para sus verdaderos fines en los países democráticos.”
 Nuevamente aparece el objetivo que trata de ocultar: uniformación, normalización, en fin,disciplinamiento.

La foto y el texto pertenecen al libro “Lo privado y lo público de Gerando Caetano.”. En la foto, de 1916,se aprecia que el uso de la túnica para los alumnos era generalizado. No se ven moñas. Las maestras aparecen sin túnicas.Durante toda esa década hubo un espectacular avance en la utilización de la túnica y enmuchas escuelas fue una exigencia. El 13 de mayo de 1920, se dicta una Circular, que reconoceimplícitamente el uso habitual de esta vestimenta.
“Queda prohibido a los Maestros y Ayudantes obligar a sus alumnos a que concurran a la Escuela vestidos de tal o cual manera, con corbatas de tal o cual color” , a lo que se agrega “o con cintas en el cabello, de color determinado con exclusión de todos los demás.”  No tuvo éxito.Cuatro años más tarde, el 17 de setiembre de 1924, el Consejo Nacional de EnseñanzaPrimaria y Normal, estableciendo lo que ya era un hecho, resuelve:
“Establécese que los alumnos de las escuelas públicas usen durante las horas de clase un uniforme o simple túnica”.
No se especifica el color de esa túnica ni se determina el uso de moña. Lasfotos posteriores a esta fecha nos muestran, uniformemente, niños de túnica de color blanco y con moña. El “espíritu igualador”de los maestros y directores superaba al de las autoridades.
Debemos esperar hasta el 6 de junio de 1950 para una nueva resolución sobre el tema: los guardas de la Administración Municipal de Transportes Colectivos de Montevideo, AMDET(seguramente también los de CUTCSA) tenían “inconvenientes de fiscalización”con los niños que usan el “Boleto escolar”. A los niños de las escuelas públicas que debían tomar ómnibus, se lesentregaban dos boletos que les servían para viajar sin pagar.
“Esa dificultad consiste en que los escolares no usan uniformemente moñas de un mismo color, notando que alguna escuela las usa con lunares blancos y rojos, otras negra, etc.”
Algunos niños de colegios privados o que no asistían a las escuelas públicas hacían uso (sin corresponderles) del “transporte gratuito”.Se resuelve entonces:
“...no habría impedimento para que se llegara a la uniformidad en el color de esedistintivo, como ya se generalizó en el color de la tela empleada en las túnicas, lo cual vendría aconstituir un símbolo de nuestro imperativo democrático.”
 Como vemos, este “imperativo democrático” proviene de la dificultad comercial de las empresas de transporte montevideanas que cobraban a Primaria el importe de los boletos recibidos (las disposiciones más prosaicas pueden también “vestirse” con los más absurdos y hasta líricos fundamentos).
“...dispónese que...todos los alumnos de las escuelas primarias públicas del país usen como distintivo la túnica blanca y moña azul marino.”
En 1964 el Consejo Nacional de Enseñanza Primaria y Normal hace una concesión: resuelve

“...permitir que los alumnos varones de quinto y sexto año sustituyan la moña azul marino por corbata azul marino” , esgrimiendo otro también absurdo fundamento al agregar al texto:“en aquellos casos en que por su físico y razones estéticas derivadas de tal hecho esa sustitución sea aconsejable.”(¿?)

A favor del uso:
- Los niños con uniforme toman más en serio al colegio
- Los uniformes escolares promueven la buena disciplina.
- Evitan la discriminación. Algunos de los niños se burlan de aquellos que no llevan puesta ropa de moda.
- Los uniformes de colegio evitan las distracciones. Muchos padres dicen que el uso del uniforme hace que los niños se centren en estudiar en vez de estar preocupados por su aspecto o por la ropa que llevan o levarán puesta.
- La comodidad que significa el saber cómo irán vestidos ahorra mucho tiempo y malos ratos.
- Los colegios argumentan que los uniformes escolares son más económicos que la ropa de marca y además es más duradera. Los uniformes están hechos de materiales que duran mucho y vienen preparados para lavarlos de forma repetida como es el caso de la túnica.
En contra del uso:
- Los padres que están en contra dicen que los uniformes de colegio suprimen la individualidad de los niños.
- Según los padres que están en contra, la problemática de que los niños se burlen de la ropa que otros llevan puesta se debería de afrontar directamente en lugar de ocultarlo bajo un uniforme.
- El costo de comprar uniformes escolares. Por lo general, los precios de los uniformes de los colegios que tienen uniformes exclusivos son altos. Además lugares para comprarlos también son sólo en algunas tiendas.
- Los padres indican que no hay necesidad de comprar ropa de marca para asistir al colegio. Este es un buen momento para explicarles a los niños que hay cosas más importantes en la vida que llevar ropa de marca.

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